domingo, diciembre 18, 2016

Familia

Todo a pasado demasiado rápido. Este a año a sido una tromba. Se vienieron demasiadas cosas encima y no las he podido controlar del todo. Estudiar era un objetivo que tenía hace tiempo pero no ha resultado tan fluido como esperaba. La pega ha estado horrible. No avanzo, no avanzamos, constantemente me golpéo contra una pared y es díficil derribarlas. Pero donde está peor o más díficil es en la zona familiar. La inmensa alegría que significa un hijo no se condice con lo díficil que es mantener a una familia. No en el aspecto económico (que tampoco a sido sencillo) si no en como mantenerla únida y en paz. Para mi siempre fue o pensé que una vez que uno tiene un hijo tu familia es tu pareja, tu hijo y uno mismo. Qué esta nueva familia es lo más importante y que tu antigua familia (por así decirlo) debe adaptarse a tu nueva familia para poder convivir. El problema es que terminas viviendo en tres familias y debes dejar a las tres satisfechas. A tu antigua familia, a la antigua familia de tu pareja y la nueva familia. Es díficil, por no decir imposible dejar a todos contentos y satisfechos. Sobre todo si uno es un inadaptado social. Tu antigua familia te reclama, te exige, te pide que pases más tiempo con ellos. Uno creé que es la más fácil de controlar. Mas que mal viviste varios años con ellos y crees poder "controlarlos". Luego esta la familia de tu pareja, que también es ahora tu familia y tienes que comenzar a entenderlos y aprender a llevar una buena relación con ellos. Es una aventura, descubrir sus talentos, sus mañas, sus costumbres; te das cuenta lo diferentes que son, que vivieron muchas cosas que uno nunca imagino y que tienen cosas que uno dice -¿Por qué mi antigua familia fue así?-. Finalmente esta tu nueva familia, TU FAMILIA, que es pequeñita, que tiene que comenzar a pensar cuales serán sus talentos, sus mañas, sus costumbres. Todo esta en construcción, todo es nuevo. El primer invierno, el primer 18, el primer resfrío, el primer cumpleaños, la primera urgencia. Todo lo que vamos haciendo serán nuestras nuevas costumbres, si lo hacemos mal tendremos que buscar como hacerlo mejor en la siguiente ocasión. Pero es díficil, porque las antiguas familias siempre están presentes y siempre lo estarán. Estaran observando y evaluando cada paso que de la Nueva Familia. Pondrán nota, discutiran si es una costumbre que trae de la Antigua Familia o es un híbrido que acaban de crear. Te diran algunas cosas, otras las callaran, pero siempre te estaran observando. Qué finalmente no es del todo malo, ellos siguen siendo familia, antiguas familias y algo sabrán. El problema es finalmente que uno es un inadaptado social, no sabe mucho como convivir con otras personas y cuando está en medio de tres familias se hace casi imposible.

domingo, abril 10, 2016

Soy un Pendejo

Me carga que me repitan las cosas una y otra vez, pero si no lo hicieran no haría las cosas.

No sé mantener una conversación adulta y cuándo me aburro o no me interesa tiro una pachotada.

Me cuesta lo de las señales de las personas. Si no me lo dicen no lo entiendo.


Soy un niño. Que necesita que lo mimen, qué lo entiendan, que le expliquen.

No puedo crecer. Nunca lo quise, pero es necesario. No se pueden construir relaciones con berrinches, y por primera vez, quiero esta relación.

Necesito poner más atención a los detalles, ser más consciente de lo que hago.


No puedo vivir toda mi vida solucionando los cagazos que me mando.

Debo evitarlos. Pero no va a ser fácil. Necesito ayuda, ojalá de tu ayuda.
Es difícil cambiar lo estúpido que siempre he sido, pero quiero cambiar.

domingo, julio 26, 2015

Felices

No estés triste si no estoy a tu lado.
Recuerda todos los momentos felices que hemos pasado juntos.
Recuerda todas las ocasiones que 
reímos juntos sin razón aparente.
Qué todos los momentos felices afloren cuando 
estés triste.


Ya que si bien yo estoy un poco triste también ahora, recuerda que volveré a estar en tus brazos, para que todos esos días que estuviste triste no sean más que un recuerdo que se desvanesera.
Nuestros nuevos momentos felices opacaran estos días.
Incluso recordaremos estos días y vamos a 
reír al recordarnos tristes.


Solo sabemos que estamos tristes porque hemos sido felices y somos felices.
Tú eres feliz conmigo.
Yo soy feliz contigo.
Simplemente así, los dos juntos.

domingo, mayo 17, 2015

Siento

Quizá solo se me da por escribir cuando ando depresivo. Como que tengo que decirle las cosas a alguien, pero como no tengo a quien contarselas las escribo aquí.

A veces no se que hago mal, o lo sé, pero no lo encuentro grave.

Soy en escencia calculador y frío. Y no lo parezco, que es la mejor parte.

Pero las cosas me afectan. Intento que no lo hagan, pero es inevitable, todo me afecta de una forma u otra. Las puedo ignorar por mucho tiempo, pero las weas vuelven o siempre estuvieron ahí y yo no las veía.

Me carga sentirme así cuando no creó haber obrado mal. Soy de pocas palabras, siempre lo he sido. Prefieron los actos, las acciones, hacer antes que hablar. Odio dar sermones, decir vas a estar bien, te doy todo mi apoyo, cuenta conmigo en lo que necesites. Prefiero estar ahí, aunque estorbe. No decir nada, pero estar.

Pero parece que no es suficiente. Además de estar ahí, de demostrar que realmente te importa, tienes que decirlo, por que parece que nunca es suficiente.

No puedo hacer las cosas de otra forma, no las siento de otra forma; soy así, y no le puedo encontrar lo malo.

Solo se que hoy me siento miserable y no me gusta esa sensación.

martes, enero 31, 2012

"Hacia, tiempo"


Hace mucho que no sentía así. Años diría yo. No sé cuantos, pero al menos unos cuatro. Quizá en algún periodo del 2009 y luego a principios del 2010 pero nunca como ahora.

Esas ganas desde las entrañas, que me dicen manda todo y a todos a la mierda. Que no vale la pena querer cambiar las cosas. A veces la desesperanza en que la situación no puede ser cambiada, que la historia ya esta escrita y a mi me toco una escrita por un weon masoquista y depresivo.

Me acostumbre a ver la vida como el vaso medio lleno. Es más mejor así. Buscar la esperanza en la sonrisa del niño, en la mano generosa de la ayuda desinteresada, en los pechos de esa mujer. Pero hoy tire el vaso a la chucha y se hizo mierda. Hoy nada puede cambiar el que no me sienta como las weas.

La timidez acompañada de la cobardía son cosas que no debieran ir nunca juntas. Si aún siguiera siendo tan introvertido como antes ya me hubiese enterrado en mi propia madriguera para no salir jamás.

Voy a tener que dejar de querer tanto a los demás y empezar a quererme un poquito más a mí. Esa estrategia ya se encuentra obsoleta. Pero me gusta lo viejo, la nostalgia me mata.

Quizá deba ser más radical, revelarme contra todos. Debiera matar a un par de personas y hacerlas desaparecer, de esa forma silenciar, al menos por un tiempo al oscuro pasajero; voy a tener que dejar de ver Dexter por un tiempo.

Darme un poco más de tiempo para mí y dejar de pensar tanto serían los caminos más próximos.




miércoles, enero 11, 2012

POEMA 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda

miércoles, diciembre 14, 2011

Carta al Lolo

Te extrañare este diciembre y los siguientes que vengan. Sera distinto, sera extraño, sera sin ti.
Es difícil de dimensionar a días de la Navidad lo que sera esta sin tu presencia. Te extrañare, lo sabes.
No te molestare cuando llegues con tus cosas. No hurgare en ellas para saber que cosa nueva o vieja compraste. No podre escuchar cuando me cuentes como fue que convenciste al tipo de la feria para que te vendiera eso a un menor precio del que ya tenia propuesto.
Es difícil verte en fotos, en las pocas que dejaste que te sacáramos. No te gustaba, te levantabas y te ibas. Pero es solo cosa de mirar las pocas que tenemos y ver lo cariñoso que siempre fuiste. El otro día nada más veía una foto en la que tenias al José en tus brazos, apareces riendo, igual que siempre, igual como te recuerdo, igual como me gusta pensar que viviste tu vida. Yo quiero ser como tu Lolo, yo quiero que la gente me quiera lo mismo que te quiso a ti, ese seria mi triunfo.
Hace un tiempo le pregunte a mi mamá si recordaba alguna ocasión en la que me hubieses retado, en la cual te hayas enojado conmigo, ella no se acordó de ninguna, yo menos. No sé, quizá una retadita por ahí no hubiese sido malo, pero también tiene que ver con tu personalidad, en vez de molestarte me respondías cada una de mis dudas, siempre dispuesto.
Me molestaba cuando te veía enojado, cuando te veía molesto por alguna situación, me daba rabia no tener las agallas de decirle a los demás que te dejaran tranquilo, que no se daban cuenta que eras tú.
Siempre te encontré distinto a los demás. Cuando supe que no sabias leer, yo no lo creí. Llevabas años viajando a Santiago, tomando más de una micro para llegar adonde se te ocurriera, regateando precios, negociando esas preciadas mercancías que te llevabas a La Huerta. Eso es ser independiente, pero sobre todo valiente.
A veces me parece sorprende que hayas criado a mi madre y a mis tías. De donde sacaron tantos pulmones esas mujeres para gritar. Cual de todas tiene el tono más alto, y lo más divertido de todo es que se sienten orgullosas de eso, es notable.
Solo me queda agradecer el haberte conocido, el que hubieses estado ahí en más de una ocasión, más que mal tu también fuiste parte en mi educación y formación como persona. Nadie me puede decir como eras, que hacías tal o cual cosa, yo te vi en las buenas y en las malas, y eso nadie me lo puede cuestionar. Te quiero viejo y te extraño.

P.D.: No te preocupes, yo te reservo el puesto este año y los que vengan.





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